¿Sabías que tu vida depende de la de un montón de bacterias?

Actualizado: 18 de oct de 2019

Si. Si tu intestino hubiera nacido estéril no estarías leyendo esto.

Cuando naciste , si pasaste por el canal de parto, adquiriste las bacterias intestinales de tu

mamá. Y seguiste poblándote de bacterias de la piel si fuiste un afortunado tomador de teta.


Resulta que las bacterias de tu piel e intestino comparten con el resto de sus colegas

microscópicas el hecho de ser altamente organizadas, territoriales y voraces.

Ellas dependen de vos para vivir, y vos de ellas. Así que te cuidan mas de lo que vos te cuidas

a vos mismo/a y a la tierra que habitás. Son más inteligentes, están en la tierra desde antes

que nosotros y seguirán después. Ellas saben de cooperación y de trabajo en equipo. Saben

de SINERGIA y de SIMBIOSIS. Se saben pertenecientes a un todo. Y no fueron a la escuela.

Te defienden contra organismos parásitos, hongos, bacterias patógenas y oportunistas.

Digieren la comida por vos. Literalmente.


Se alimentan de aquellas fibras que vos no podés digerir por falta de enzimas, como la

celulosa. Y también se comen las altas dosis de azúcares a las que te exponés en tu

alimentación, generando productos intermedios del metabolismo de los glúcidos (para los

ñoños:ácidos grasos de cadena corta). De estos subproductos se alimentan y crecen fuertes

los enterocitos, es decir las sagradas células de tu intestino, que nacen y mueren muy rápido

cumpliendo la función de dejar pasar a tu sangre sólo aquello que sea nutricional.


¿Apuesto que ahora no es tan fácil pensar en tu colon como un simple tubo inerte no?

No, no.. el colon, como todas las membranas tiene vida! merece el mejor cuidado y confort,

porque si esta delicada membrana rompe su equilibrio….zaz! los nutrientes no se absorben.. y

empezás como un loco a darle rosca a esa maquinaria de médicos (de buen corazón pero

desinformados), que te buscan anemia e hipotiroidismo… y obviamente el que busca

encuentra.


Pero te dan las pastillas y vos ahi.. seguís cansado, con el pelo todo opaco, las uñas

quebradizas y un cansancio que no se pasa ni aunque duermas un mes.

Es que claro.. el hígado no está preparado para tremeeendo aflujo de productos tóxicos

provenientes del intestino , si se supone que tenían que salir “pa juera” con la caquita!!!

El hígado se sobrecarga de trabajo y bueno.. viene la falta de energía, las piedritas en la

vesícula, el colesterol alto, la bilis empobrecida que perpetúa el ciclo malabsortivo de vitaminas liposolubles.


Eeeen fin. Las pobres bacterias, mejor las llamamos por su nombre: la MICROBIOTA, es un

equipo fermentativo que requiere de buen alimento (ya dijimos: celulosa de las frutas y

verduras crudas. También le podemos decir PREBIÓTICOS), pero si nunca le dimos nadatambién necesitan REFUERZOS, y éstos son los alimentos PROBIÓTICOS, es decir, los que CONTIENEN bacterias fermentativas. La microbiota no sólo te defiende de peligros microbiológicos, también se comunica con tu sistema inmune para avisarle que está “todo ok” y con tu sistema nervioso, a través del nervio vago que es así como la autopista Buenos Aires- Mar del Plata el 2 de enero. Va y viene con milloooones de neurotransmisores que modulan nuestro humor y comportamiento. Ahora, si las pobres bacterias súper heroínas del asunto están muertitas de hambre porque el humano que les tocó vive a base de harina azúcar y queso.. bueno, va a crecer la otra flora: la de metabolismo PUTREFACTIVO (nótese la diferencia: no es lo mismo fermentación que putrefacción), esta última, para nosotros, libera gases tóxicos (metano y butano), esos que te tienen la panza inflada todo el tiempo y te dan síntomas de colon irritable. (y que de chico jugabas a prender fuego). Quizás ya crees haber solucionado el temita de la distensión abdominal frecuente, con un “Factor AG”, o te acostumbraste a vivir con calzas y esas remeras sueltitas en la panza. O con una droga para el colon irritable que .. oh casualidad! tienen un modulador de la motilidad intestinal (domperidona) con un ansiolítico (alprazolam). Si, si. Un camino de ida a la dependencia farmacológica. Si dijimos que las bacterias se comunican con el sistema inmune.. qué pasa cuando crecen las oportunistas? Bueno , pues el sistema inmune desconoce y ataca. Y se agota!! Lo que empieza por enfermedades de las “defensas bajas” (infecciones a repetición) a los “veintis” de tu vida, se cronifica en algún que otro herpes bucal, genital o HPV a los “treintis". A los “cuarentis”, se viene la crónica de un final anunciado..las enfermedades autoinmunes: Lupus, Artritis, Hipertiroidismo, Hipotiroidismo etc.. La triste realidad es que una mucosa permanentemente inflamada es algo así como comprar todos los números para la rifa de la patología colónica: desde la colitis ulcerosa al cáncer , pasando por las hemorroides y los divertículos. Y es que la inflamación crónica estresa y compromete a tooooodo el resto de tus órganos. Las disbacateriosis (así se llama este desequilibrio en la flora), se han relacionado no sólo con todas las enfermedades que nombré, si no también con autismo, esquizofrenia, dislexias, déficit atencional, y demás síndromes comprendidos en la asociación “psico intestinal” (leer el libro GAPS de la neuróloga Natasha Campbell) Bueno, todo suena muy trágico pero es muy fácil el abordaje. 1) Consumí prebióticos (frutas y verduras crudas) y probióticos (kéfir, miso, chucrut, kombucha, kimchi, etc) Consumilas todo el tiempo, a cualquier hora, a rolete hermano/a!! que esto no es un tratamiento, es un estilo de vida.


Después vas a andar fermentando todo lo que existe: yogures y quesos de semillas, masas fermentadas de cereales, y hasta los propios productos para fertilizar la tierra y curar tus plantas (ver el blog “yo soy fermentista” por recetas y consejos! También,si sentís el llamado introducite en el mundo de la agricultura biodinámica.. si, del creador de las escuelas Waldorf y la medicina antroposófica Rudolf Steiner.. emocionate con el Bocashi). Consejo extra.. Anitmate a pasar por tu sombra: Es ooobvio que se te va a inflar más la panza al principio con tanto kefir y lechuga. En tu intestino arde troya! Se desata una guerra campal de bichófilos que ojalá las pasaran en HD.. los juegos olímpicos serían un poroto! Meta calza y vestidito, y al primero que te pregunte si estás embarazada, le decís que sí y te colas en la fila del pago fácil (a la mier-- todo). 2) Dejá de consumir productos refinados: harina, azúcar, leche. Si... están en todo lo que comés, pero se puede aprender a sumar frutas, verduras, semillas, frutos secos, hongos, algas, cereales, legumbres, aceites nutricionales, super alimentos, etc, etc.

Es un cambio de estilo de vida basado en el auto amor y el autocuidado. Porque si no nos queremos y cuidamos a nosotros mismos.. ¿cómo pretendemos que el resto lo haga?

Y si.. las emociones y los alimentos están super relacionados y ya uno se pone triste de pensarse sin pan, pizza o fideos.. pero qué mejor que aprovechar esta oportunidad de autoconocimiento dejando de tapar cualquier indicio de emoción con una galletita “sonrisa” , “diversión” o “sin culpa”.?

Cada vez que te sentás a comer podés aprender de vos. Y prometerte subir en la escala de prioridades en tu vida dedicarle un ratito al kéfir, hasta que te salga fácil. Después a las leches , a los brotes, a las galles de avena fermentada y así. Un dia, sin que te des cuenta ya sos fan de Pablito Martín y andás repartiendo kefir entre la gente que te mira raro. En serio. De repetente sos un todo un bioquímico explicando que no confundan fermentación con putrefaccióoooon! (miercoles, carajos!! dijo la Chiqui). El camino es largo (es eterno) disfrtuaaaalo! No lo vivas como una imposición o una dieta , y haceme el favor personal de dejar de repetir como un loco/a “soy un desastre!” (piensen: no digo mas que soy un desastre que la Jaqui se me estresa) 3) Hacé de tus limpiezas colónicas un ritual. Por qué te lavás los dientes tres veces al dia y nunca nunca el pobre colon? Anotá: Hidrocolonterapia. Investigar. 4) Ritualizá tus desparasitados. Hay de todo, y hay que ir rotando: plata coloidal, propóleo, tintura madre de eucalipto, semillas de papaya, de zapallo, de limón, etc, etc, etc. (Detalles en otros post.. seguime siguiendo o comprate el libro “Intestino Saludable” de Palmetti que resume todo).

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